Danza clásica India

  1. El Natya Shastra y la danza.

Lo que se configuraron como las danzas clásicas de India se basan en el tratado de artes escénicas Natya Shastra. La datación de este tratado gira en torno a los siglos III a. C. y III d. C. y está atribuido al sabio Bharata (Bharata Muni). Posiblemente no existió este Bharata sino que el nombre guarda varios significados alegóricos: por un lado puede ser una personificación de la misma India ya que Bharata en sánscrito es India. Por otro lado en sus tres sílabas se desplegan tres términos: Bha (bhaba = expresión); Ra (raga = melodía); Ta (tala = ritmo).

El Natya Shastra desarrolla en aproximadamente 6000 versos -compuesto con una estructura narrativa de diálogos- 36 capítulos en los que se tratan cuatro grandes bloques: el teatro, la danza, la música y la teoría estética que engloba a las tres manifestaciones artísticas (rasa). Debido a su gran riqueza teórico-práctica el Natya Shastra se convirtió en el punto de referencia para fijar los principios básicos de las artes dramáticas clásicas de India. Además, otros escritores y teóricos posteriores escribieron textos complementarios al contenido del Natya Shastra. Así en el plano de la danza, el Abhinaya Darpana (siglos X-XI d. C.) escrito por Nandikeswara aplica todas las teorías y técnicas del Natya Sastra.

Como el propio Natya Shastra nos dice en el primer capítulo, Bharata escribió el libro siguiendo las indicaciones del dios Brahma:

< (…) Una vez Atreya y otros sabios llegaron al lugar donde moraba Bharata. Era

un día santo y Bharata, que había terminado sus abluciones en el estanque, estaba

sentado en medio de sus hijos discípulos. Uniéndose al grupo, los sabios le preguntaron

con suma cortesía sobre el Natya Veda, el texto que él había compuesto: “¿Puedes

decirnos cómo llegaste a escribirlo y para quién?” Bharata les miró y en respuesta a su

curiosidad dijo: “El Natya Veda fue creado por Brahma. Contaré la historia, que

deberán escuchar con toda humildad y atención”:

‘Hace mucho tiempo la gente de este mundo estaba hundida de pena y

placer y, aguijoneada por la codicia y la avaricia, tomó el camino vulgar de la

vida. Por aquel entonces el mundo estaba habitado por dioses y demonios,

Yaksas, Raksasas, Nagas y Gandharvas. Los dioses, guiados por Mahendra

visitaron al Creador Brahma y le rogaron: “¡Danos algo que no solo nos

enseñe sino que también cause placer a nuestros ojos y oídos! Los vedas existen

pero para la casta de los brahmines. ¿Y la casta de los sudras? Escribe un veda

que llegue a todas las castas…”

Brahma aceptó, despidió a los sabios, meditó en la soledad de su recinto y

empezó a componer el Quinto Veda, que abarcaría todas las artes, la poesía, la

danza, la música, y todas las ciencias y las iluminaciones… Tomó unos versos

del Rig Veda, el primer Veda, la música del Sama Veda, los movimientos y

maquillajes del Yayur Veda, las emociones y acciones del Atharva Veda.

Entonces Brahma llamó a Indra y a los demás dioses y dijo: “Este es el Natya

Veda y deberá ser practicado por los dioses, porque exige elegancia,

inteligencia, observación y autocontrol…” Indra meditó sobre el asunto y

respondió que los dioses serían incapaces de practicar el Natya Veda pues no

contaban con esos requisitos: “Los hombres sabios son los que pueden

practicarlo, ellos han aprendido el conocimiento védico, la inteligencia y el

autocontrol…”

Así pues, terminó el sabio Bharata su historia: “Brahma un día me visitó para

confiarme el deber de poner en práctica la sabiduría del Natya Veda, el arte de

crear…” (…)>

            A través de esta historia mitológica el Natya Shastra adquiere un origen divino ya que se trata de la transcripción del Natya Veda. Los Vedas (Revelado) son los textos de cierto carácter sobrenatural que recopilan todo el pensamiento hindú, al principio transmitido oralmente y a partir del año 800 o 600 a.C. escrito en sánscrito. Este período se conoce como Védico. En el Período Brahmánico (800 o 600 a.C.-300 a.C.) los Vedas dan lugar a diferentes libros llamados Shastras y Puranas (Reglas, Normas). Según lo explicado a raíz del Natya Veda o Quinto Veda surgió el Natya Shastra, si bien no se puede afirmar con rotundidad la conexión de ambos textos ya que no llegaron a nuestros días las escrituras de este Quinto Veda. Por tanto el Natya Shastra adquiere un origen aún más legendario al quedar su posible origen desconocido.

El Natya Shastra difiere del resto de los Shastras por su condición tolerante en cuanto fue escrito incluso para los sudras, la casta más baja en la sociedad india. Como la historia arriba expuesta cuenta, los dioses pidieron a Brahma que crease un Veda que pudiese ser entendido por todo el mundo y no solo por los brahmines. Así a través de las artes escénicas, cuyo maestro sería Bharata, los humanos podrían sentirse en contacto con la divinidad.

Los capítulos del Natya Shastra que se refieren a la danza son:

4. Características y descripción de la danza Tandava.

8-12. Angika abhinaya: Hastabhinaya (gestos de las manos), Sarirabhinaya (gestos de las extremidades), Carividhana (explicación de los movimientos Cari), Mandalavikalpanam (diversos movimientos en Mandalas).

13. Gatipracara (diferentes formas de caminar).

23. Aharya abhinaya o los vestuarios, la codificación del maquillaje según los arquetipos.

24. Satvika abhinaya, la expresión a través de los actos o impulsos involuntarios o espontáneos.

Una bailarina debería reunir una serie de virtudes. El Natya Shastra señala en el capítulo 27 algunas de estas virtudes, como el conocimiento de las 64 artes y artesanías o kala, la inteligencia, la cortesía, la fortaleza, las dotes para el baile y el canto, la belleza y la juventud; mientras que el Abhinaya Darpana, enumera las Patra Prana Dasha Smrutaha, o diez virtudes esenciales del bailarín, que son: Javara, la agilidad; Sthirathvam, la firmeza; Rekha, la gracia de líneas; Bhramari, o el equilibrio en las piruetas; Drishtil, la fuerza de la mirada; Sharamaha, o la dedicación; Medha, inteligencia; Shraddha, la devoción, Vacho, la oratoria; y Geetam, la habilidad para el canto. Hoy en día la bailarina no tiene que cumplir todos los requisitos citados.

Los principios estéticos y técnicos del Natya Shastra aplicados a las diferentes formas de danza que existían en las diferentes regiones de India dieron lugar a las Danzas Clásicas. Los principales estilos son: Odissi en Orissa, Kuchipudi en Andhra Pradesh, Kathak en Uttar Pradesh,

Kathakali y Mohiniattam en Kerala, Manipuri en Manipur y Bharata Natyam en Tamil Nadu. Esta última es el objeto de estudio de los siguientes puntos.

  1. Origen, historia y configuración de Bharata Natyam..

El origen del Bharata Natyam está asociado a las manifestaciones seculares y religiosas existentes en la antigua cultura Tamil o Drávida situada en el Sudeste de India. Para venerar a las deidades hindúes en los templos, se establecieron una serie de actos conocidos como Sodasa Upacharam o «Dieciséis hospitalidades» que también debían ofrecerse a los invitados de honor en los hogares nobles. Entre estas hospitalidades se encontraban la música y la danza y por este motivo, tanto en los templos hindúes como en los antiguos hogares de los gobernantes indios, se organizaban actuaciones de música y danza. Se denominaba Sadir a la danza realizada por las madhavis, mujeres cortesanas dedicadas al entretenimiento. Por otro lado existía la danza Dasi Attam, de carácter votivo y realizada por las devadasis, mujeres bailarinas consagradas a los templos del Sur de India. Con el tiempo el término Dasi Attam englobó los dos tipos danza y se fusionaron en un estilo común.

Devadasi literalmente significa “esclava de dios” y especialista en los ritos del templo y en las artes. Estas mujeres eran veneradas como diosas de la fecundidad y consideradas herederas de la tradición ritual dedicada a la diosa Shakti (energía, diosa madre). También se las consideraban como la manifestación terrenal de las bailarinas celestiales o apsaras. Las creencias populares dicen que para hacer que un dios habitase en su icono del templo había que recrear la atmósfera divina de las apsaras bailando junto al icono. Por tanto las devadasis tenían como funciones en primer lugar participar en los rituales diarios que realizaban junto con los sacerdotes ante el icono del templo; y en segundo lugar asistir a otras actividades, como procesiones en las que bailaban y cantaban, o determinados actos y rituales regios en los que se requería su presencia divina y su arte. Debido a su condición especial las devadasis formaban una comunidad aislada del sistema hindú de las castas. No se cuenta con demasiados datos sobre cómo eran las danzas Dasi Attam que realizaban las devadasis en la época antigua, pero sí sabemos que representaban la vida de los dioses a través de los dictados del Natya Shastra. La danza, según el concepto clásico de natya, es un instrumento perfecto para la representación de los mitos a través del gesto, a la vez que es una vía para alcanzar la perfección y felicidad del ser humano.

A partir del siglo I d. C se llevaron a cabo importantes construcciones de templos patrocinados y mantenidos por los grandes reyes. Muchos de estos templos contaban con un natya mandapa o lugar sagrado para la danza y un número de bailarinas consagradas. Un ejemplo de patronazgo fue el período de esplendor del Imperio Chola (985-1279 d.C.). Los templos – como el templo Brihadeswara de Thanjavur– se convirtieron en centros activos de las artes y la artesanía donde la música y la danza eran las máximas protagonistas. Las devadasis daban prestigio y traían riqueza al templo ya que en la tradición hindú, se creía que patrocinar las artes, y en concreto a estas mujeres propiciaba prosperidad y buena suerte. Así los fieles daban donativos a las devadasis.

Durante los siglos XI y XVIII surgió un nuevo movimiento votivo procedente de la tradición Bhakti. Esta corriente se caracterizaba por romper con el sistema de castas y los rituales védicos. Se compusieron textos poéticos votivos y amorosos en lengua vernácula para ser representados. Estos textos se combinaron con las danzas de las devadasis y fruto de ello fue la interpretación alegórica de los poemas, donde la bailarina actuaba como amante. La tradición literaria místico-amorosa Bhakti evolucionaría a los actuales Padam, una de las piezas centrales en el repertorio del Bharata Natyam.

Contemporáneo a la inserción de la tradición Bhakti al Dasi Attam se produjo la Época de Oro de la danza. Fue bajo el reinado del Rajá Serfoji (1798-1832), procedente de la dinastía de los Marathas de Thanjavur. Cuatro hermanos llamados “El Cuarteto de Thanjavur” clasificaron el movimiento de la danza en adavus o secuencias de movimiento y establecieron el repertorio tradicional o Margam.

Con la muerte del último rey de los Marathas, la danza comenzó su decadencia hasta casi llegar a extinguirse durante el Imperio Británico a mediados del siglo XIX. Las devadasis dependían completamente del patrocinio de los reyes y su caída llevó a la degradación de la comunidad. Algunas ejercieron de cortesanas y prostitutas y otras intentaron sobrevivir manteniendo la tradición de bailarinas sagradas, pero fuera del templo. Como consecuencia de la degradación la devadasi y su danza adquirieron una mala reputación. Tal fue la evolución negativa, que en el siglo XX surgió un movimiento anti-devadasi y un decreto de 1947 prohibió la práctica de las bailarinas en los rituales de los templos.

El renacimiento de la danza se inició en 1928, paralelamente al movimiento anti-devadasi. Uno de los responsables de la revalorización fue E. Krishna Iyer, que comenzó a organizar eventos públicos de danza y música para intelectuales en la Music Academy de la ciudad de Madras. Se unió a él Rukmini Devi, una mujer brahmana que aprendió la danza de la mano del renombrado gurú Pandanallur Meenakshi Sundara Pillai. Rukmini Devi comenzó a ofrecer espectáculos en público con la principal finalidad de devolver la dignidad a la danza. Es entonces cuando Rukmini Devi y Krishna Iyer renombraron la danza Dasi Attam como Bharata Natyam y se dedicaron a la reconstrucción de esta danza votiva clásica. En 1936 Rukmini Devi fundó la Escuela de las Artes Kalakshetra en Madras en la cual se intentó mantener el ambiente sagrado de la danza, adaptando el sistema tradicional de aprendizaje.

Hoy en día los recitales de Bharata Natyam no se interpretan solo en los templos sino en escenarios junto a un conjunto musical adecuado. Los bailarines de Bharata Natyam contemporáneos no satisfacen completamente todos los criterios de exigencia especificados en los antiguos códigos. Y además, en la actualidad, esta danza la practican no sólo hindús, sino también personas de otras religiones y culturas que no lo ven como una manifestación de devoción, sino como una forma de arte.

[1] DE LA FUENTE, M., «La danza clásica Bharata Natyam». Págs.193-194.

 

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